PADILLA C., DOUGLAS S. y LOPEZ E. “Yo Argumento”, Síntesis del capítulo 2, p.p 35-46
PADILLA C., DOUGLAS S. y LOPEZ E. “Yo Argumento”, Síntesis del capítulo 2, p.p 35-46
En
el capítulo dos veremos la forma escrita de los tres niveles de análisis de la argumentación
(pragmático, global y local), tomando las ideas de diferentes autores.
Nivel pragmático (intencionalidad/contexto):
toda argumentación depende del contexto en el que la misma se sucede, y debe
indicar los status, roles, posturas y/o intereses de los participantes. Según
Masseron[1],
podemos seguir tres categorías
contextuales distintas:
·
Una
situación potencial: lugar institucional que rige géneros de
discurso, y muestra los valores propios de dicha institución.
·
Una
situación actualizada: situación particular descripta de
forma completa; el espacio-tiempo en el que fue dado, junto a sus respectivos
participantes en base al problema que compete a la situación.
·
Un
contexto polémico: base de desacuerdo dentro de un cuadro
de discusión. Para que sea posible el avance de las discusiones se necesita un
sustento de acuerdo que garantice un intercambio argumentativo, según los
valores y creencias de los participantes.
Dentro
del contexto argumentativo se instaura un objeto
de discusión, sobre el que el enunciador construye su punto de vista o
tesis.
Para
que la argumentación de una postura sea vista como tal, ésta debe ser
fundamentada a través de razones y argumentos, o descalificando la postura
contraria, apelando a la utilización de un contraejemplo; a pesar de que no
sabemos qué tan cierta es la verdad de las
premisas y validez de los argumentos planteados. Masseron planteó que el
enunciador hace uso de su intención argumentativa para influenciar el
pensamiento y/o acción del destinatario a través de…:
·
…una
estrategia justificativa: justifica mediante argumentos su tesis,
ignorando las distintas posturas sobre el objeto en discusión.
·
…una
estrategia polémica: contrapone su propia tesis para
reforzarla, a través del dialogo discursivo o descalificación indirecta del
discurso contrario.
·
…una
estrategia deliberativa: no manifiesta desde un principio
su postura. Hace uso de los elementos de juicio, como los ejemplos, para llegar
a una conclusión que constituirá su tesis; lo cual llevará al destinatario a
aceptar la tesis que defiende.
Nivel global (categorías estructurales):
Tesis y conclusión:
el enunciador muestra su tesis acerca del objeto en discusión, haciendo uso de
la estrategia justificativa o polémica; en ésta última es necesario
apelar también a la tesis adversa, la cual manifiesta una postura opuesta. En
ambos casos su punto de vista no es la conclusión. Sin embargo, en la
estrategia deliberativa la tesis si se muestra como conclusión.
Las premisas:
son afirmaciones de valor general, que constituyen las bases de un acuerdo, y
nos ayudan a fundamentar la argumentación; como las leyes, normas, etc. El
problema está en la verdad de las primicias:
·
Su carácter no discutible por parte del
enunciador.
·
Su
estabilidad precaria dentro de una argumentación cotidiana, dependiendo
de los actores sociales y los contextos históricos y culturales.
Una
premisa, con el paso del tiempo puede convertirse en objeto de discusión y
luego modificarse, instaurando una distinta.
Las
mismas se consideran verdaderas en determinado tiempo y lugar. En cuanto a
éstos últimos, pueden clasificarse en tres tipos:
·
Lugares
de cantidad: priorizan el valor de algo por razones
cuantitativas. Consiguen un fuerte efecto argumentativo gracias a las cifras,
porcentajes y estadísticas obtenidas; como por ejemplo, creer lo que creen la
mayoría.
·
Lugares
de calidad: aparecen cuando se cuestionan la
eficacia de la cantidad. Manifiesta que lo único está vinculado a un valor
concreto, y valioso. Se pueden considerar lugares
de cualidad teniendo en cuenta ciertos ejemplos: preferir lo difícil a lo
fácil; y vivir cada día como si fuera el último o fijarse en lo irreparable
para que no se vuelva a repetir.
·
Lugar
de lo existente: Se prioriza lo real y vivido sobre lo
posible, eventual e imposible.
Los argumentos: El
enunciador propone sus propios fundamentos, y los que pone en boca de su
adversario. Según Weston[2] se
clasifican en tres tipos:
Argumentos por
analogía: se toma un ejemplo específico para mencionar otro
de ellos, los cuales también pueden utilizarse en términos de comparación. Son indispensables
dentro de la argumentación científica para refutar teorías, sirviendo como
contraejemplos. En cambio, dentro de una argumentación cotidiana un ejemplo
claro es suficiente para argumentar una tesis.
Argumentos de autoridad:
consisten
en una cita de autoridad, fuente confiable que verifica la tesis planteada. Las
palabras de personas reconocidas se utilizan como evidencia o fundamento de la
verdad de un argumento, porque asegura la emisión de juicios confiables.
Argumentos
causales: Trata de que una causa puede ocasionar múltiples
efectos. Weston menciona que cuanto más complejo es el planteo de estas
relaciones de causalidad, el argumento resultara más sólido y convincente;
aunque esto no significa que lo dicho sea certero.
Los modos de organización no tienen un orden fijo, sino que dependen de lo que el texto quiera decir, y del tipo de estructura argumentativa se utilice.
Nivel local:
Trata
de las pistas que se le puedan dar al lector acerca de cómo deben leer un texto
argumentativo, a través de las modalidades discursivas, grados de distancia o
compromiso que asume el anunciador, que nos ayudan a interpretar su postura de
acuerdo a lo dicho en el texto, y existen dos tipos:
·
Modalidades
de enunciación: relación enunciador-destinatario, ateniéndose
a la forma lingüística. Se recomienda el uso de la modalidad asertiva, porque pone en evidencia la postura del
enunciador, y la interrogativa, ya
que es una forma hábil de objetar razonamientos.
·
Modalidades
del enunciado: modo en el que el enunciador se sitúa
con respecto a su enunciado, dependiendo de las distintas alternativas:
-
Modalidades
lógicas o intelectuales: refuerzan o suspenden un punto de
vista, como por ejemplo, evidentemente, innegablemente.
-
Modalidades
apreciativas: aspectos afectivos en la relación
enunciador-enunciado como por ejemplo, felizmente.
-
Modalidades
valorativas: evalúan la conveniencia de los
planteamientos de acuerdo a los valores del enunciador, como por ejemplo…es bueno….
-
Modalidades
desiderativas: evidencian los deseos del enunciador en
relación a lo dicho, como por ejemplo…es deseable….
-
Modalidades
de necesidad: manifiestan la postura del enunciador
de acuerdo a los criterios de necesidad, deber u obligación; como por ejemplo
se debe, es necesario.
Enunciados polifónicos:
Negación polémica:
manifiesta que el enunciador dos no comparte la misma opinión con el enunciador
uno.
Estructura adversativa:
cuando el enunciador dos restringe la opinión del enunciador uno, a través del
conector pero. Por ejemplo, si el
enunciador uno dice que Karina es inteligente, el enunciador dos dirá que
Karina, efectivamente, es inteligente pero vaga.
Estructura concesiva:
El enunciador dos invalida una premisa, pero reconoce lo que manifiesta el
enunciador uno.
Finalmente,
podemos comprender los fines teóricos de una argumentación, los cuales se basan
en el contexto, el dilema planteado, las estrategias utilizadas por el
enunciador, cómo el mismo manifiesta su tesis y la manera en la que podemos
leerla adecuadamente.
[1] Alexandre Masseron fue un autor
francés reconocido, nacido el veintiuno de agosto de mil ochocientos ochenta.
Publicó libros como Saint Catherine of
Siena, y gano premios el premio literario Montyon.
[2] Anthony Weston es autor de una
variedad de libros y ensayos poco convencionales sobre temas filosóficos acerca
del pensamiento crítico y la práctica ética; escribió Las claves de la argumentación.


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